Después de hacer lo bonito, patada y se acabó. Pasó con Maradona, pasó con Romário, pasó con Rivaldo, pasó con Ronaldo, pasó con Ronaldinho y hasta pasó con Guardiola. Pero ya se sabe, en el más que un Club, valoran que él empezó de recogepelotas y aunque estuvo un tiempo "out" "ha fet i farà país...".
Los animales nos han ofrecido tantos favores en nombre de la ciencia, que ni viviendo mil vidas humanas a trabajos forzados y a escasa comida podríamos compensarles.
Madres interesadas en que sus hijas personifiquen Barbies. Niñas sometidas a sesiones irresistibles de maquillaje. Niñas tocando un piano. Sesiones maratonianas para ser las mejores en un instrumento. Niños entrenados a base de ejercicios matemáticos. A toda costa intensificar algo. Púberes altamente concentrados en competiciones de ajedrez. Padres que no se explican por qué sus hijos tienen una mirada extraña y un más que maduro discurso.
El niño prodigio o el niño superdotado es un ser frágil por naturaleza. Su alta capacidad y habilidad para realizar algo se convierte en su tormento. Todos esperan más de él y él espera más de sí mismo. Las expectativas no siempre llevan consigo la realización, la satisfacción o la victoria. El niño puede verse inmerso en un estado de baja autoestima porque no alcanza los objetivos. El niño superdotado raramente muestra signos de plenitud, su vida es precozmente adulta.